

El proyecto se encuentra en el núcleo urbano de Guimerà, en la comarca de l’Urgell (Cataluña), un pueblo de origen medieval. Callejones, portales, bóvedas y escaleras dibujan una morfología urbana característica de interés patrimonial. A lo largo de su historia, Guimerà ha basado su economía en la agricultura, dispersando por el territorio cercano una serie de construcciones que apoyaban esta actividad. El proyecto plantea rehabilitar uno de estos edificios en desuso.




Reprogramar
El proyecto plantea la rehabilitación de un almacén agrícola, reprogramado como cohabitación «senior». Para poder encajar dos unidades familiares en el mismo edificio, se estudió el estilo de vida de cada individuo, identificando sus rutinas, inquietudes y deseos del proyecto. Esto permitió plantear y reorganizar los espacios del hogar en función de cada uso, atendiendo al grado de colectivización que requiere cada momento. Surgieron espacios individuales, de pareja, colectivos, e incluso de vecindad.
Reescalar
La preexistencia estaba formada por un gran volumen diáfano de dos plantas que funcionaba como almacén (P1) y garaje de maquinaria agrícola (PB). Por lo tanto, además de un cambio de uso, el proyecto debe resolver un cambio de escala. Mediante un núcleo central de tierra, constituido por tres volúmenes de gran altura, se reorganiza el programa generando espacios de escala doméstica.




Recolectivitzar
En planta baja, en contacto con la calle y el huerto, se prevén los usos más colectivos: cocina, salón, comedor, baño común y un gran espacio libre polivalente. Por otro lado, en la planta primera se sitúan los espacios más íntimos: dormitorios y baños individuales. El programa sigue un «gradiente de privacidad en altura», donde los dos altillos de madera pueden albergar usos complementarios según el momento.
Reequipar
El núcleo central incorpora las circulaciones verticales, los servicios y las instalaciones de la casa: chimenea, escaleras, baños, cocina, lavadero, o cuarto de máquinas. Todas las instalaciones se derivan de este núcleo central, equipando cada uno de los espacios.


Reconfortar
El proyecto apuesta por la tierra como material regulador de la habitabilidad interior. La gran superficie de los muros interiores regula la humedad ambiental, aporta una gran inercia y equilibrio térmico, y contribuye al confort acústico entre los diferentes espacios.
Por otro lado, el proyecto plantea estrategias bioclimáticas como la captación solar, la ventilación natural, o la estratificación del aire con el fin de reducir el consumo energético y mejorar las condiciones de confort pasivo. Se prolonga la planta baja hasta el límite edificable en PB, generando una planta accesible a nivel de calle y jardín. Este nuevo volumen, relacionado con el jardín y las vistas, tiene la altura justa que permite la entrada de la radiación solar a la planta baja. Esta construcción se remata con una cubierta vegetal, que además de proporcionar un buen comportamiento térmico, se presenta como un jardín a la altura del altillo de la planta baja.
Repoblar
Las usuarias adoptan una actitud activa y combativa frente al despoblamiento rural. Las habilidades manuales de los diferentes miembros que conforman el cohabitatge se consideran como un reclamo para el resto de los vecinos del pueblo. Por este motivo, el cohabitatge, además de responder a diferentes grados de privacidad, definiendo espacios privados e íntimos, espacios colectivos y comunitarios, también debía integrar la posibilidad de albergar espacios de carácter más público donde la vida de las usuarias de este hogar ofreciera un ejemplo de vida sostenible e integrada con el pueblo.

