


Con el paso de los años, una serie de intervenciones y añadidos han distorsionado la lectura de la tipología original.
Se plantea un programa de vivienda que, en el futuro, pueda albergar 4 habitaciones para turismo rural. Se proponen dos líneas estratégicas de intervención para cada una de las realidades constructivas preexistentes. La lógica de la intervención pretende conservar la estructura muraria original, adaptándose a los nuevos usos insertados en el interior.


Construcción original 1800
En la construcción original, el grado de habitabilidad viene determinado por las condiciones constructivas de la época: pequeñas aberturas y una gran inercia térmica (muros de adobe). El confort de este espacio está directamente vinculado a los cambios del clima exterior, aunque puede calentarse puntualmente mediante una pequeña estufa de leña. La habitación y el baño principal se insertan dentro de este volumen no climatizado utilizando tecnología en madera, generando un contraste matérico con la preexistencia.
Construcción posterior 1960
En el cuerpo central se instala un trasdosado interior continuo para climatizar el espacio de cocina, sala y altillo. El acumulador del sistema de climatización se alimenta mediante una termococina de leña, aunque también dispone de un quemador de gas auxiliar.



Por otro lado, se ha optimizado el comportamiento energético estudiando la estratificación del aire desde la planta baja hasta bajo cubierta. El consumo de la vivienda se ha reducido mediante altos espesores de aislamiento térmico, carpinterías de baja transmitancia térmica y un sistema de renovación de aire.
Se ha agotado el gálibo normativo máximo, elevando la cubierta hasta generar un espacio polivalente de grandes dimensiones, desligado de la lógica y compartimentación muraria de las plantas inferiores. Esta acción permite aumentar la incidencia solar, tanto en términos de radiación directa como de iluminación natural.
El proyecto juega constantemente con estas dos temporalidades constructivas, generando experiencias de contraste entre la construcción original y la intervención posterior.


Materiales y técnicas constructivas
En el ámbito constructivo se ha priorizado el uso de materiales y técnicas de empresas locales: madera laminada, tableros OSB, entramados de madera, aislamiento de fibras de madera, ventanas de madera, y una labor de restauración integral de las fachadas de adobe.
La leña que alimenta el sistema de calefacción a través de la termococina se obtiene de un bosque de chopos situado a menos de 1 km del proyecto (en las afueras del mismo municipio). El propietario de la cascina dispone de varias hectáreas donde él mismo gestiona su fuente energética, controlando los costos y cerrando el ciclo energético.


